Hoy es el día. Hoy se cumple el plazo.
La aldea fue quedando sin gente, y desde hace años vivo solo. No me importa. En realidad, yo nunca me he integrado. Y los demás siempre me tuvieron por un tipo raro.
No les culpo, al contrario, creo que esa distancia ha sido lo mejor para mi tarea.
Pero ahora me tengo que despedir de todo, de esta vida, de estos campos y, sobre todo, de estos olivos. Hay algo en ellos que conecta con algo mío, no sé explicarlo.
Y hoy, después de tanto tiempo, he cumplido la tarea, se ha cumplido el plazo.
A última hora de la tarde me acercaré a la cueva y pondré en marcha el nuevo protocolo.
El cuarzo gigante que trajimos codificará los impulsos que transformarán la vida del planeta. Sí, es verdad que tengo ganas de volver a casa.
Y cuando me vaya, tan sólo echaré de menos esos viejos olivos que yo mismo sembré con mis manos.
La aldea fue quedando sin gente, y desde hace años vivo solo. No me importa. En realidad, yo nunca me he integrado. Y los demás siempre me tuvieron por un tipo raro.
No les culpo, al contrario, creo que esa distancia ha sido lo mejor para mi tarea.
Pero ahora me tengo que despedir de todo, de esta vida, de estos campos y, sobre todo, de estos olivos. Hay algo en ellos que conecta con algo mío, no sé explicarlo.
Y hoy, después de tanto tiempo, he cumplido la tarea, se ha cumplido el plazo.
A última hora de la tarde me acercaré a la cueva y pondré en marcha el nuevo protocolo.
El cuarzo gigante que trajimos codificará los impulsos que transformarán la vida del planeta. Sí, es verdad que tengo ganas de volver a casa.
Y cuando me vaya, tan sólo echaré de menos esos viejos olivos que yo mismo sembré con mis manos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario