Que no doy el perfil, dice la tía.
No encuentro trabajo ni de barrendero. Pero tengo hambre todos los días, y las facturas siguen llegando cada mes. A ver de qué me valen ahora mis estudios de física. Porque yo donde quiero trabajar es en lo mío, pero...bueno, es lo que hago en mis ratos libres.
Llevo dos meses con un capricho, un pequeño artefacto que podría ser usado para proporcionar energía casi gratis. Pero nadie me da la oportunidad de demostrarlo.
Si el gobierno no hubiese retirado las becas, si alguien hubiese estudiado mi proyecto, si las cosas fuesen... Pero estoy cansado. Más que cansado, harto, y ya me da igual ocho que ochenta. Me voy con otro de mis inventos a la azotea.
Lo voy a sacar de la maleta, le daré al botón y chin pun, a tomar por culo, calavera...un planeta menos.
A ver si así se enteran.

No hay comentarios:
Publicar un comentario