-Sus veintiocho años le estallan en todo el cuerpo.
Esa mujer cañón dispara bombas de deseo, y necesita, de vez en cuando, entrar en guerra.
Elige cuidadosamente su indumentaria; labios rojos que chillan su mensaje cálido y caliente, ropa corta y ajustada que dejan fuera cualquier duda, ojos vivos y salvajes que dicen de forma literal: quiero una noche de bestias, sin intelecto, quiero una noche para explotar los deseos, reventar los cuerpos.
Y luego quiero volver a casa, sola y satisfecha.
Me doy una ducha mientras recuerdo la sorpresa dibujada en tu cara cuando te elijo.
Porque al ver cómo te exhibes con tu perfecto cuerpo de macho, ya sé que eres perfecto para darle de comer a mi perfecto deseo.
Hacemos lo que debemos hacer; bailamos, sudamos, no tenemos prisa por llegar. Los dos sabemos a dónde vamos.
El agua me ha dejado como nueva. Y tú te estarás preguntando por qué no he firmado un contrato contigo, con lo mucho que hemos subido y lo suave que hemos aterrizado. Esto hay que repetirlo, dijiste. Pero yo soy de variar.
Mañana es domingo y día libre para el despertador. Sí, quiero llegar descansada.
No será nada fácil conseguir el ansiado máster de ingeniería aeroespacial.
Esa mujer cañón dispara bombas de deseo, y necesita, de vez en cuando, entrar en guerra.
Elige cuidadosamente su indumentaria; labios rojos que chillan su mensaje cálido y caliente, ropa corta y ajustada que dejan fuera cualquier duda, ojos vivos y salvajes que dicen de forma literal: quiero una noche de bestias, sin intelecto, quiero una noche para explotar los deseos, reventar los cuerpos.
Y luego quiero volver a casa, sola y satisfecha.
Me doy una ducha mientras recuerdo la sorpresa dibujada en tu cara cuando te elijo.
Porque al ver cómo te exhibes con tu perfecto cuerpo de macho, ya sé que eres perfecto para darle de comer a mi perfecto deseo.
Hacemos lo que debemos hacer; bailamos, sudamos, no tenemos prisa por llegar. Los dos sabemos a dónde vamos.
El agua me ha dejado como nueva. Y tú te estarás preguntando por qué no he firmado un contrato contigo, con lo mucho que hemos subido y lo suave que hemos aterrizado. Esto hay que repetirlo, dijiste. Pero yo soy de variar.
Mañana es domingo y día libre para el despertador. Sí, quiero llegar descansada.
No será nada fácil conseguir el ansiado máster de ingeniería aeroespacial.

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