Vistas de página en total

lunes, 11 de diciembre de 2017

EL ESCRITOR DE RELATINES

El escritor quiere cerrar su larga trayectoria con un relato breve, intenso y elegante; un relatín. Lleva algunos días mirando el folio en blanco a través de sus ojos cansados. No encuentra las palabras precisas, el motivo perfecto, la síntesis magistral que haga justicia a sus propósitos, a su intención. 
Pero lo necesita. Quiere obtener el perfecto resumen de lo que vivió, sintió y soñó a lo largo de su vida. 
Y no fluye. 
Le embarga una seguridad, que las palabras son como la paja, ligeras y vacías, carentes de la sustancia que da sentido a la vida. 
Y empieza a desear que no vengan, serán inútiles y no servirán. 
Sin sentir entra en duermevela. 
Sueña con los millones de palabras escritas a lo largo de su vida; revolotean delante de sus ojos, y se esfuman como bandadas de golondrinas enloquecidas. 
Al volver en sí, en el centro de la hoja inmaculada, encuentra una gota de sangre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario