Vistas de página en total

domingo, 2 de abril de 2017

TE QUIERO

Te quiero, dije sin mucha convicción. Carraspeé, dudé, bajé los ojos al suelo y los cerré sabiendo que el tono no era el correcto. Nadie en su sano juicio daría crédito a este ridículo intento. Porque, digámoslo ya, esta era la primera vez en mi vida que lo decía en voz alta. Desafiando a la lógica más elemental, volví a abrirlos, tomé impulso anímico y... ¡zas!, volví a decirlo: te quiero. Ahora sí, ahora descubrí un no sé qué parecido a la verdad. En ese momento decidí que ya estaba preparado para pasar del espejo y decírselo a ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario