Me llaman del colegio. Ha ocurrido un incidente con mi hijo.
No se ha hecho daño pero tengo que ir deprisa.
Entro y veo gente hablando, que callan cuando pasó por su lado.
Me dice una persona que no conozco, que no me ponga nerviosa. Yo me pongo muy nerviosa y pido que me lleven ahora mismo donde está mi hijo.
Entro en su aula y allí le veo. Lleva unos folios escritos con signos que no conozco. Habla en otro idioma. Su cara se ha transformado, es la de mi hijo, pero parece la de un adulto.
Está dando órdenes y se enfada porque no las cumplen. Dibuja, como desesperado, lo que parece una máquina en la pizarra.
Yo pierdo los estribos. Me desmayo.
Cuando despierto, mi hijo vuelve a ser mi hijo.
Lloro y le abrazo durante mucho rato, mientras me pregunto quién es, de donde ha venido.
No se ha hecho daño pero tengo que ir deprisa.
Entro y veo gente hablando, que callan cuando pasó por su lado.
Me dice una persona que no conozco, que no me ponga nerviosa. Yo me pongo muy nerviosa y pido que me lleven ahora mismo donde está mi hijo.
Entro en su aula y allí le veo. Lleva unos folios escritos con signos que no conozco. Habla en otro idioma. Su cara se ha transformado, es la de mi hijo, pero parece la de un adulto.
Está dando órdenes y se enfada porque no las cumplen. Dibuja, como desesperado, lo que parece una máquina en la pizarra.
Yo pierdo los estribos. Me desmayo.
Cuando despierto, mi hijo vuelve a ser mi hijo.
Lloro y le abrazo durante mucho rato, mientras me pregunto quién es, de donde ha venido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario