Lo tenía todo previsto para un retiro glorioso.
Le quedaba una paga, pequeña pero suficiente para vivir tranquilo.
No tenía hipoteca, no pagaba alquiler.
Su cafelito, su cañita al mediodía, su paseíto, su serie de después de cenar, su porrito de antes de dormir, su cine de fin de semana, su conciertito de cada mes.
Perfecto, genial, estupendo.
Por suerte recibió una llamada de teléfono que cambió dramáticamente las cosas.
Le quedaba una paga, pequeña pero suficiente para vivir tranquilo.
No tenía hipoteca, no pagaba alquiler.
Su cafelito, su cañita al mediodía, su paseíto, su serie de después de cenar, su porrito de antes de dormir, su cine de fin de semana, su conciertito de cada mes.
Perfecto, genial, estupendo.
Por suerte recibió una llamada de teléfono que cambió dramáticamente las cosas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario