Juanito tomaba vino en el bar que hay al lado de la iglesia.
A las diez de la mañana vio a los pobres pidiendo en la puerta, mientras los devotos ricos entraban para casar a sus hijos.
Para cuando acabó la misa, Juanito se lo había bebido todo.
Y cuál no sería su sorpresa al ver a los ricos pidiendo y a los pobres de casorio.
A las diez de la mañana vio a los pobres pidiendo en la puerta, mientras los devotos ricos entraban para casar a sus hijos.
Para cuando acabó la misa, Juanito se lo había bebido todo.
Y cuál no sería su sorpresa al ver a los ricos pidiendo y a los pobres de casorio.

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