Te podría hablar de todas mis grandes decisiones.
Pero ahora, el agua...
Porque decidir cierra una etapa, pero abre infinitos caminos.
Así es siempre, nosotros escribimos nuestra historia.
Pero, a veces, como ahora, se escapa el agua. Me llega por la cintura, y subiendo.
El agua que todo lo limpia, lo penetra, lo riega o lo ahoga.
Y así, mientras decido, el agua me llega hasta el cuello, y subiendo.
Moja mis labios mientras decido.
Y estoy solo en este océano, en el centro de mi universo.
Y justo antes de morir, yo decido.
Es el momento de subir otro peldaño.

No hay comentarios:
Publicar un comentario