Vistas de página en total

miércoles, 27 de septiembre de 2017

TÚ SERÁS ÉL

Entro al bar en donde, cada noche de mi vida, te espero. Estoy segura de que vendrás, acuciado por la irreverente llamada de mi cuerpo deseante, para llenarme de tu vida, de tu amor. Muchos hombres se han sentado aquí, en esta mesa, a mi lado. Me contaron sus historias, les amé durante un rato. Hasta que me daba cuenta de que no eran tú. Así que, espero. 
Me tomo un cubata. Y luego, otro. 
Y como otras veces, como siempre, llegas preguntando con los ojos y entonces yo, como ya sabes, te digo que sí, que estoy libre... Invítame. Te sientas casi sin hacerme caso, como si no estuviera. Pero no dejas de mirarme de reojo, como mirando al fondo, como si no supieras. ¡Vaya! A ver si vas a ser tú esta vez. Ya me lo merezco, que mira que he aguantado a pesados, ¿Eh? Sí, amigo, sé quién tiene algo de maría. Sí, encantada, yo me llamo Marta. Sí, de aquí, del pueblo. No, ¿y tú? Vaya, que sorpresa. Yo aquí, muy cerca, a cinco minutos andando. Sí, ¿Por qué no? Podemos escuchar un poco de música, tomarnos un té... En fin, si quieres nos vamos ya... Sí, estupendo, mientras pagas yo voy al baño. Ella mea sentada en el blanco váter helado. Ella intuye que él no es él. Ella saca una pastilla del bolsillo y se la toma. 
Durante las próximas ocho horas, aquel desconocido se convertirá en el hombre deseado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario