Sí, resulta difícil de creer. Yo mismo no lo creería si alguien como yo me lo dijera.
Pero vamos, que adivino el futuro, ja ja ja. Sí, me río porque me hace mucha gracia. Sí, mucha gracia.
Bueno, justo es reconocer que tan sólo adivino lo que me atañe, lo que me pilla cerca.
¿Que no me creen? Pues, si quieren, les hago una demostración. Veamos, ¿ven esa chica que viene por allí? Bien, pues cuando pase por mi lado le pediré la hora. Ella, casi sin mirarme, me la dará. Y echará a andar dejándome con una pregunta en la boca. Yo iré tras ella y le hablaré de cualquier cosa para darle la oportunidad de ser un poco más amable conmigo. Ella ni siquiera se parará para hablarme, y eso me enfadará, aunque no lo demuestre. Yo la seguiré mientras trato de quedar con ella para tomar algo en algún sitio. Ella acelerará el paso. Yo me pondré nervioso por el desplante, y aun así aguantaré el tipo. Sacando mi lado más humano y suavizando el tono de mi voz le digo que me gusta, que podríamos vernos en algún sitio tranquilo, hablar hasta conocernos y, quizás luego, hacer el amor. En ese momento ella me mirará por primera vez directamente a los ojos, mostrando su miedo. ¿Miedo de quién? ¿No será de mí?, estoy siendo educado. Entonces sí, me pondré realmente furioso, miraré si viene gente, y como no veo a nadie, le cojo del brazo, la meto al callejón y le mato de varios navajazos.
Bueno, ¿qué me cuentan? Veo que son escépticos.
Pues esperen un momento y verán como, en cuanto llegue la chica, todo eso se cumple, je je je, al milímetro.
Es que, para mí, el futuro no tiene secretos.
Pero vamos, que adivino el futuro, ja ja ja. Sí, me río porque me hace mucha gracia. Sí, mucha gracia.
Bueno, justo es reconocer que tan sólo adivino lo que me atañe, lo que me pilla cerca.
¿Que no me creen? Pues, si quieren, les hago una demostración. Veamos, ¿ven esa chica que viene por allí? Bien, pues cuando pase por mi lado le pediré la hora. Ella, casi sin mirarme, me la dará. Y echará a andar dejándome con una pregunta en la boca. Yo iré tras ella y le hablaré de cualquier cosa para darle la oportunidad de ser un poco más amable conmigo. Ella ni siquiera se parará para hablarme, y eso me enfadará, aunque no lo demuestre. Yo la seguiré mientras trato de quedar con ella para tomar algo en algún sitio. Ella acelerará el paso. Yo me pondré nervioso por el desplante, y aun así aguantaré el tipo. Sacando mi lado más humano y suavizando el tono de mi voz le digo que me gusta, que podríamos vernos en algún sitio tranquilo, hablar hasta conocernos y, quizás luego, hacer el amor. En ese momento ella me mirará por primera vez directamente a los ojos, mostrando su miedo. ¿Miedo de quién? ¿No será de mí?, estoy siendo educado. Entonces sí, me pondré realmente furioso, miraré si viene gente, y como no veo a nadie, le cojo del brazo, la meto al callejón y le mato de varios navajazos.
Bueno, ¿qué me cuentan? Veo que son escépticos.
Pues esperen un momento y verán como, en cuanto llegue la chica, todo eso se cumple, je je je, al milímetro.
Es que, para mí, el futuro no tiene secretos.

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