Todo parecía indicar que esta vez teníamos un verdadero problema. Llamé a mis colaboradores más cercanos, en los que podía confiar ciegamente. Huevos, patatas y queso. El asteroide se estaba desviando como manipulado por alguna fuerza externa. Vimos los gráficos y enseguida pusimos en marcha los protocolos. Huevos, patatas y queso. Apenas quedaba tiempo, y las posibles soluciones se reducían por momentos. Quizá llegó el momento de probar el nuevo sistema de energía cuántica de alta densidad, aunque todos sabíamos que suponía un alto riesgo.
Huevos, patatas y queso.
El momento era ahora; apenas podíamos imaginar si daría resultado o pereceríamos todos en el intento. Yo era consciente de mi responsabilidad.
Huevos, patatas y queso.
Así que me acerqué al sistema, desbloqueé el campo de alta seguridad, marqué los códigos secretos, acerqué mi dedo despacio hacia el botón y….
Hola, Pablo, ¿qué te trae por aquí? Hola señora Juana, que dice mi madre que me dé una docena de huevos, dos kilos de patatas y medio de queso.
Hola, Pablo, ¿qué te trae por aquí? Hola señora Juana, que dice mi madre que me dé una docena de huevos, dos kilos de patatas y medio de queso.

No se que decir....me emociona que la gente logre sus objetivos y manejando la energía cuántica ....pa que te cuento.....
ResponderEliminarSí, sí, Mila. Cuantíca energía se maneja por ahí...., entre ellas la tuya, que ya veo que es muy activa...
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