El forense abrió el cuerpo y se quedó pensando.
Era el mejor que la policía pudo encontrar, con larga experiencia, y un maestro en su oficio. Le dijeron que lo habían encontrado en una playa, pero sabía que le habían mentido.
Afuera le estaban esperando, gente con uniforme y algunos de paisano.
Algo estaba claro, no servían sus instrumentos.
Por el telefonillo pidió la presencia de un cerrajero.
Era el mejor que la policía pudo encontrar, con larga experiencia, y un maestro en su oficio. Le dijeron que lo habían encontrado en una playa, pero sabía que le habían mentido.
Afuera le estaban esperando, gente con uniforme y algunos de paisano.
Algo estaba claro, no servían sus instrumentos.
Por el telefonillo pidió la presencia de un cerrajero.

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