MI MUJER PARECE OTRA
Ayer Marta, mi mujer, se tiñó el pelo. Parece otra. Llevé a la nena al cole, aunque recogí dos niños. Mi mujer no dijo nada. Les dio de comer como si fuesen nuestros. Las horas pasan muy lento, y yo, aquí sentado en el blando sofá, que ahora me parece duro. Antes no me gustaba el tabaco. Ahora fumo mentolado. Todo parece mentira. No sé de qué me habla Cecilia, la que era mi mujer ayer. La casa era más pequeña. No recuerdo dónde está el cuarto de baño. Algún día tendré que volver al trabajo. Yo soy más viejo de lo que debería, casi no tengo pelo. No sé qué pensará ella de todo esto. Una señora me da pastillas y yo abre la boca y se las toma. Reflejos de una mentira, causado por estruendo rosado de la carne herida y lo que sueño harina espacio sale maíz si cae resina… Choza... Sangre... Sal... Mama....Gaaaaa….
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