Residen. Están residiendo. Esperando y residiendo.
Residen junto a los pájaros disecados en la jaula, los relojes parados, las películas del oeste, las monjas automáticas, el tiempo programado.
Y residen y residen, no tienen otro remedio. El sillón como un pre-nicho donde ensayan con lo quieto.
Algunos sólo mueven la lengua, algunos sólo son con el silencio, la mirada fija en otro tiempo que traspasa las paredes residenciales.
Casi todos siguen la norma de estarse muriendo.
Pero mientras la muerte llega, todos se esfuerzan en residir.
Residir o morir.
Residen junto a los pájaros disecados en la jaula, los relojes parados, las películas del oeste, las monjas automáticas, el tiempo programado.
Y residen y residen, no tienen otro remedio. El sillón como un pre-nicho donde ensayan con lo quieto.
Algunos sólo mueven la lengua, algunos sólo son con el silencio, la mirada fija en otro tiempo que traspasa las paredes residenciales.
Casi todos siguen la norma de estarse muriendo.
Pero mientras la muerte llega, todos se esfuerzan en residir.
Residir o morir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario