Juana ya tiene muchos años a sus espaldas, pero bastantes menos que su anciano marido.
Desde hace ya unos meses le cuida porque está en la cama con un ictus.
Juana no ama a su marido. Le lleva sometiendo a pequeñas humillaciones desde que se casaron. Ella creyó que lo que tenía que hacer era aguantarse, pues eso es lo que le metió en la cabeza su madre.
Luego, cuando se dio cuenta del fraude, ya se sentía mayor y pensó que le faltarían fuerzas para cambiar el rumbo de su vida.
Pero fíjate tú que ahora se ha vuelto atrevida, por eso, además de las pastillas que le manda el médico, ella le regala otra que le da cada día.
Se lo aconsejó un hombre que conoció en la consulta. Tiene unos cincuenta años, bien llevados, bien parecido, cariñoso y que tiene conocimientos básicos de veterinaria.
Un encanto de persona, muy majo. Buena gente.
Desde hace ya unos meses le cuida porque está en la cama con un ictus.
Juana no ama a su marido. Le lleva sometiendo a pequeñas humillaciones desde que se casaron. Ella creyó que lo que tenía que hacer era aguantarse, pues eso es lo que le metió en la cabeza su madre.
Luego, cuando se dio cuenta del fraude, ya se sentía mayor y pensó que le faltarían fuerzas para cambiar el rumbo de su vida.
Pero fíjate tú que ahora se ha vuelto atrevida, por eso, además de las pastillas que le manda el médico, ella le regala otra que le da cada día.
Se lo aconsejó un hombre que conoció en la consulta. Tiene unos cincuenta años, bien llevados, bien parecido, cariñoso y que tiene conocimientos básicos de veterinaria.
Un encanto de persona, muy majo. Buena gente.

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