Aquí te pongo el cargador del móvil, te lo dejo puesto en el enchufe para que no se te pierda, y el móvil en la mesa, por si tienes que llamarme.
Aquí te dejo la libreta con los teléfonos, el mío y el del hospital, que aún no estás recuperada del todo. ¡Nenes, dejar de montar escándalo, que la abuela le duele la cabeza! Sí, Tere, espera, que estoy con mi madre diciéndole que... No, sube a los nenes al coche, que ya nos vamos.
Madre, aquí te dejo las medicinas. Estas son las del desayuno, estas las del mediodía, y estas las de la noche. ¡Que no se te olviden, que tú ya no tienes la cabeza como antes...
Ojalá pudieses venirte, pero a ti no te gustan los viajes, y los nenes gritan mucho.
¡Ya voy, Tere, no hace falta que grites! ¿Pero aun estáis así? Venga, todo el mundo al coche.
Bueno, madre, nos vamos.
Y no te preocupes por nosotros, que quince días pasan muy rápido.

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